sábado, 17 de noviembre de 2012

personas, y yo


No sé si decir que soy especial o rara, supongo que realmente soy rara. Tengo teorías incoherentes que nunca quieras que te llegue a contar, hablo en voz alta cuando debo ordenar mi cabeza, y es que la verdad de manera habitual es más bien un cajón de sastre, y me gusta. Igual sonrío en mis peores momentos, o me da por melancolizar mis días cuando no hay nada que esté mal. 
Quizás no me da vergüenza hacer el ridículo delante de millones de personas, pero cuando se trata de ti… No conozco persona que me saque más rápido los colores. Suelo decir todo aquello que se me pasa por la cabeza en el mismo instante que se me pasa, te importe, no te importe, sea grande, sea insignificante, hasta lo más impertinente, pero me cuesta la vida decir tres cosas: lo siento, te quiero y quédate. Tras dieciocho años me rindo, no soy capaz ni de demostrar, ni de sentir, ni de valorar, ni de hacer que te quedes. ¿Por qué? Pues porque sí, porque digo que es así, y porque no hay que buscar explicación, aunque te canses de escuchar esa respuesta.
Con tantas personas en el mundo, sé que te encontrarás con alguien que te quiera tan mal como lo he hecho yo. Soy yo, y tú bien lo sabes.